La desilusión a la vuelta de la esquina

Creíste ver peniques de oro, once peniques hacen una onza troy, pero bastó sacudir el cajón para notar que no era más que un poco de arena.

Empezaste a leer. "Descubrí un gran autor", exactamente esa frase llegó a tu mente, pero nada de eso. Avanzó el relato y apenas alguna que otra palabra bien puesta.

La música te cegó, y te arrastraste como las ratas de Hamelín detrás de aquel feroz embaucador, por suerte no llegaste a ahogarte, pero te metiste hasta el cuello.

Da risa pensar que aprendiste algo, pero allá vas, atrás de lo que te juran es un barrilete que vuela bien alto. Ajustás los tiros y le encerás el hilo con cuidado, esto último es muy importante si se quiere ir lejos, así no se corta. La cola te parece demasiado larga, le sacás algunos trapos, listo.

Y ahí estás de nuevo, con otra ilusión entre manos.

Para todos todo!





Nada dicen sobre él en el diario de ayer, y creo que en el de hoy tampoco... pero lo va a descubrir recién mañana.

¿Y si vos no estás?...


Quién va a decir lo que nadie sabe decir como vos lo hacías

Quién va a hablar por los que no quieren ser mirados

Quién nos va a regalar consuelo



[Esta foto, lamentablemente, no la saqué yo]
no se hamaca

hay días que cuesta un poco más


Partir, ir dejando atrás

El lago revuelto en medio de la tormenta, hay que animarse a soltar

El es Augustus


Augustus es lo más parecido a un dios que se puede encontrar en esta tierra.

Él te ama, no importa lo que tengas para darle, aunque ni siquiera exista una caricia.

No puede hacer otra cosa más que amarte, se desespera si no estás, y se alegra en demasía cuando regresás.

Ya sabés que me voy, te voy a extrañar Augustus, bastante.

Ojos que vieron mucho

¿Hasta dónde llega esa mirada?

amigos del viento

Cuando el cielo está triste, algunos barcos duermen.






Y cuando alguna vida anda triste, otros barcos mueren.




Ya no está


Esta fue la última vez que se lo vió con vida...